Historias de Vida
ANA...
Ana es una señora que vive en Villa La Tela hace más de 10 años. Fue una de las primeras personas que abrió sus puertas a Surcos Argentinos. Siempre es una de las más colaboras y ayuda mucho a la organización. La pro actividad es una de las cosas que destacan en esta mujer. Muchas veces me hace ver la realidad de manera distinta, al entrar a su casa me doy cuenta que siempre está preparada o pensando en como ayudar o en como solidarizarse con alguien: vecinos, mujeres del barrio, jóvenes a los que busca sacar de problemas como si fueran sus hijos, chicos de todas las edades que parecen sus nietos, y hasta nos ayuda a nosotros haciéndonos parte de su casa. Nos ayuda a ver que no es lo que parece, que cuando hablamos de pocos recursos nos equivocamos, porque nos estamos refiriendo solo a lo económico, y no a la riqueza que tiene Ana en muchos otros aspectos de la vida.
Actualmente, además de las huertas, Ana realiza un emprendimiento junto con Surcos Argentinos. "Semilla", este consiste en fabricar y vender gorros y otros artículos de lana, generando asi ingresos que la ayudan a mejorar su calidad de vida y le permite una vez más ayudar a mujeres y familias de Villa La Tela ofreciéndoles una opción tanto de generar ingresos, como de integrarse socialmente.
Ana rompió barreras sociales que son muy complicadas para personas marginadas o que viven en asentamientos del estilo de Villa La Tela, son como candados que se deben abrir, sabiendo que la llave esta en cada uno, pero que se necesita mucha actitud para hacerlo. Tuvo voluntad y mucho coraje para dar un primer paso muy importante, siempre acompañada de su humildad. Creo que Ana es una de las personas que mas ha aportado a Surcos Argentinos y a su desarrollo. Por eso después de tantos años seguimos más que ayudándola, aprendiendo y trabajando con ella.
“En esta casa se siembran futuros”
Laurenz Agustin Argüello
GRISELDA...
Cada huerta es una familia, y cada familia tiene una historia, costumbres, anécdotas y mucho por contar. La protagonista de esta familia es Griselda, una mujer de 38 años desempleada que vive sola en Villa La tela. Tiene 5 hijos el más grande de 18 años. Ella es una mujer increíble, azotada por una vida compleja llena de vicisitudes y pero da gusto ver como no se rinde. De físico pequeño y mirada expresiva, pone mucha energía en salir adelante. Es muy joven y se caso con un hombre que en vez de acompañarla en la búsqueda de una salida hizo que su vida sea triste, lejos de amarla como debe ser, la maltrato y no la quiso lo suficiente por lo que ella decidió dejarlo. No se cansa de decir que prefiere estar sola que mal acompañada. Y es así como desde ese entonces, se puso al frente de su familia y de a poco trata de sacarla adelante. Sus hijos son bastante independientes, adoran a su madre y la ayudan en todo lo que pueden, es una madre muy compañera que desvive por ellos. Cuando le preguntas a su hija más grande (14 años), va a la murga y estudia, que quiere ser cuando sea grande ella responde “abogada”. Señal de que aspira a estudios y sabe que en la vida hay posibilidades si se las busca.
Tiene otra hija discapacitada, y Griselda es quien se ocupa de que no le falte nada. La cuida todo el tiempo y le da todo su amor. Hoy, esta familia subsiste con las asignaciones familiares que da el gobierno $ 180 aproximadamente. Ninguno en la familia trabaja, y las condiciones en las que viven son increíbles (frio, poca comida, hacinamiento, basura, indigencia, etc.). Ella quiere trabajar, pero se le hace difícil conseguir trabajo.
Griselda es una mujer que sabe mucho de huertas, realizó un curso en el CPC y muy feliz te muestra su certificado. Realiza las huertas con Surcos Argentinos, y nos enseña a su manera ya que ella sabe más que nosotros.
Todas las mañanas pienso: ¿cómo será vivir un día en la vida de Griselda?, la admiro por no bajar los brazos, por querer estudiar, por cuidar de sus hijos, por ser transparente, por querer progresar inmersa en una situación difícil para la vida de cualquier persona.
Maru Fernández